EXTRATERRESTRE VERDE

La primera vez que vi El Increíble Hulk pensé efectivamente que se trataba de un extraterrestre verde  de proporciones demasiado viriles. Más allá de la lástima que me daba cuando se iba de los lugares en los que estaba, y ponían esa música triste en que había un silbido, nunca me convenció la teoría de que sufría una transformación al enojarse producto de un accidente químico y siempre consideré que en realidad era un marciano verde.

MARCIANO VERDE

Por su condición de emitir ruidos de enojo y no comunicarse a través del uso del lenguaje, reforcé la idea de que estábamos frente a un marciano verde. Años más tarde vi que era un físico culturista que se pintaba el cuerpo de verde pero cuando uno es niño la primera impresión es difícil de olvidar.

Si bien siempre soñé con encontrarme con aliens verdes en algún descampado que bajen de su ovni y me lleven a dar una vuelta y después me dejen en el mismo lugar donde me levantaron y yo vuelva a mi casa y cuente la maravillosa anécdota, nunca me pasó ni siquiera poder ver algún ovni como pareciera sucederle a cada vez más personas.

VERDE QUE TE QUIERO VERDE

Así como una conducta aprendida, con los años y frente al enojo que me producían determinadas situaciones como por ejemplo que se me quemen los huevos o que se me caiga el café en la mesa donde estoy trabajando con la laptop nueva que recibía la caliente infusión, comencé a sentir una transformación pero no ya tipo Hulk sino su antihéroe, su contrapartida, como bien podría ser una especie de mi versión adelgazada pero también verdosa, sospechosamente hasta amarillenta si se quiere. Era quizás una manera de canalizar el enojo de modo contraproducente, y para colmo ni me iba silbando. O sea ni me engrosaba a nivel muscular ni tampoco era un extraterrestre verde que andaba de paseo por la Tierra. Una decepción total.

EXTRATERRESTRE VERDE

Todo condimento de la realidad asociado con mi experiencia es simplemente producto de mi imaginación frondosa, según mi sicóloga. Mi expresión de deseo que se quedó en eso, y el tiempo pasó. Con los años entendí que los verdaderos extraterrestres verdes de los que tanto se hablan, y que son el arquetipo de alien verde, tienen esa tendencia reptiloide de ojos grandes y negros y andan semidesnudos, casi comunicándose telepáticamente, de acuerdo a las películas y dibujos animados que fui viendo.

Pero dicen que las impresiones que nos suceden en la niñez son las que nos marcan a fuego. Entonces fue cuando vi Depredador que pensé en el arquetipo de extraterrestre verde, reptiloide en este caso, que siempre había creído. Un ser enojado pero en este caso un depredador, de conductas malvadas y perversas.

Sea cual fuere la condición, las fantasías nos acompañan durante la vida y quizás en ciertas ocasiones nos encontramos con sorpresas que nos las recuerdan.

extraterrestre verde

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